El coronavirus genera preocupación en las empresas del videojuego ante la escasez de nuevos encargos

La crisis sanitaria generada por el coronavirus (COVID-19) y las consecuencias de la aplicación del Real Decreto 463/2020 del Gobierno español está generando una situación de excepcionalidad. Al igual que en el resto de sectores, las empresas del videojuego de Euskadi y Navarra están viviendo con incertidumbre la viabilidad de sus negocios. Este es el caso de las compañías cuyas líneas de negocio están estrechamente vinculadas a la Industria 4.0, los serious games, la realidad virtual y las soluciones interactivas. Su gran preocupación se centra ahora en la escasez de nuevos encargos. La parálisis general ha generado tales dudas que lo próximo se ha ralentizado y cualquier proyecto a medio o largo plazo se ha detenido.

Virtualware es una de las empresas con mayor facturación y mejor posicionadas del sector vasco del videojuego. Según comenta su CEO Unai Extremo, las restricciones de confinamiento aplicadas por el coronavirus están teniendo efectos empresariales negativos. «El grado de afectación en nuestra actividad dependerá de cuánto dure esta situación anómala y, durante la misma, que porcentaje de actividad seremos capaces de mantener». De buenas a primeras, las sedes de Virtualware en Basauri, Madrid, Reino Unido, Canadá y México y han cancelado reuniones presenciales, eventos que patrocinaban y que les brindaban nuevas oportunidades y, en algunos casos, incluso han paralizado proyectos.

Pese a estas efectos, Extremo considera que todavía es pronto para poder evaluar el impacto que tendrá la crisis del coronavirus en Virtualware. «Lógicamente ya estamos viendo como algunos proyectos se posponen o los periodos de venta se alargan más de lo habitual, algo que nos preocupa», ha admitido. Es el caso de las licitaciones públicas donde la empresa vasca tenía intención de participar y cuyas fechas se han retrasado. Respecto al ámbito privado, el máximo responsable de Virtualware confía en que muchos de los proyectos de terceros puedan continuar en los próximos días. «Aunque no podemos asegurar nada ya que vivimos una situación donde cada día las cosas pueden cambiar», ha dicho.

Preguntado sobre las medidas de contingencia tomadas en Virtualware, Unai Extremo ha asegurado que «todas han estado dirigidas a mantener a todas nuestras personas en la empresa, retener el conocimiento y experiencia que nos hace únicos». Para ello, la compañía líder en el sector vasco del videojuego ha tenido que adecuar sus gastos. «Nos hemos acogido a las medidas puestas en marcha por la Diputación de Bizkaia en el ámbito tributario. Asimismo, estamos realizando gestiones con diferentes instituciones y entidades para la obtención de financiación que nos permita aumentar la liquidez para continuar con el desarrollo de la empresa durante las semanas o meses que pueda durar esta situación», ha detallado.

En una tesitura similar se encuentra Binary Soul, empresa de Bilbao que desarrolla software especializado en gamificación, formación y simulación interactiva para la Industria 4.0. «A nivel de trabajo, nuestros proyectos son de medio y largo recorrido, por lo que continuamos con la producción al 100 % «, comenta su director ejecutivo, Santiago Córdoba. «En nuestras entregas no se esperan retrasos dramáticos», ha añadido el máximo responsable de Binary Soul. Sin embargo, al igual que Virtualware, las dudas sobre el futuro de la compañía surgen ante un escenario en el que las restricciones a las empresas se prolongan en el tiempo. «La incertidumbre puede venir de cara al verano. Nos puede afectar una caída en los nuevos proyectos que se están negociando de cara a la segunda parte del año y que requieren inversión».

Caos por el coronavirus

Muy distinto es el panorama que plantea Iñaki Huarte, socio-fundador de la compañía OuiPlay de Burlada (Navarra). «Para nosotros esta situación esta siendo un caos», ha dicho. «Tenemos contratos parados, así como los proyectos que teníamos en la bandeja de entrada», se ha lamentado. Para este empresa enfocada al e-learning, gamificación y serious games «es difícil hacer planes, incluso a corto plazo». «Intuyo que este año cerraremos con un 40-50% menos de ingresos. Va a ser un golpe duro pese a que venimos de un par de años bastante decentes en lo económico», ha reconocido.

Tanto es así que se encuentran valorando un ERTE para dos miembros del equipo y los administradores están estudiando las prestaciones que existen para autónomos. «De esta manera, en principio, conseguiremos salvar el parón», ha afirmado Huarte, quien tiene esperanza en volver a retomar la actividad con relativa normalidad tras los primeros meses una vez que el Estado de Alarma decretado por el Gobierno de España llegue a su fin.