Los centros formativos apuestan por el e-learning para sobrevivir a la crisis del coronavirus

El e-learning, también conocido como la enseñanza y aprendizaje online a través de Internet, se ha convertido en la metodología de cabecera de los principales centros formativos en videojuegos del País Vasco y Navarra en plena crisis sanitaria por el coronavirus (COVID-19). Un sistema que requiere mayor esfuerzo que la formación convencional, pero que está siendo la tabla de salvación para el sector.

Aunque actualmente la sociedad se encuentra en plena fase de desescalada, hay que recordar que la pandemia continúa generando multitud de consecuencias en distintas industrias y sectores económicos. El videojuego no ha sido ajeno a esta crisis y se han conocido recientemente cancelaciones de eventos, retrasos en los desarrollos y lanzamientos de cara a este 2020.

No obstante, si se echa la mirada a primera quincena de marzo, se observa que los primeros agentes de la industria del videojuego en el Estado español afectado por el coronavirus fueron los centros formativos, quienes tuvieron que cerrar sus aulas de un día para otro con la incertidumbre de si podrían volver a la normalidad pasadas unas semanas. La aplicación del Real Decreto 463/2020 y el Estado de Alarma tiró por la borda el calendario escolar de los centros vinculados a la formación de videojuegos. Además, si querían cumplir con los objetivos mínimos marcados en su planes educativos para el curso 2019-2020 esta situación les obligaba a habilitar en tiempo récord un sistema de docencia alternativo que cubriera con eficiencia y eficacia las clases particulares: la formación online.

La crisis del coronavirus ha acelerado la implantación masiva del e-learning que, en casos puntuales, ya se estaba dando en centros vascos y navarros de referencia como es el caso de DigiPen Institute of Technology Europe Bilbao, Harrobia Ikastola y Creanavarra. «Antes de la declaración del estado de emergencia, en vista de la evolución de la pandemia en otros países, y en estrecha colaboración con nuestro campus de los Estados Unidos, establecimos un plan de contingencia ante la eventualidad de que se produjera un cierre del campus; circunstancia que sucedió dos semanas después, por lo que, no nos pilló desprevenidos», tal y como explica su director, Ignacio Otalora. Asimismo detalla que pusieron a disposición del alumnado que así lo necesitara, el equipamiento necesario –PCs, tablets, monitores, etc.– para que pudieran trabajar desde casa recibiendo las clases en remoto.

Pero la universidad europea del videojuego con sede en la isla de Zorrozaurre (Bilbao) no ha sido la única en adelantarse a lo que venía. El mismo viernes 13 de marzo, primer día de confinamiento en Euskadi y Navarra, el alumnado de la Carrera oficial en Diseño de Videojuegos de Creanavarra y de Animaciones 3D, videojuegos y entornos interactivos de Harrobia Ikastola, también estaban desarrollando su actividad formativa de manera telemática.

Desde entonces, abreviaturas como LMS (Learning Management System), herramientas como Discord, WhatsApp, servicios como Google Drive o Dropbox entre otros, se entremezclan en la rutina diaria del profesorado y alumnado. Incluso en Harrobia Ikastola tiene aún más valor la metodología de aprendizaje ETHAZI, donde la consecución de retos mediante el trabajo en equipo –ahora online– toman verdadera relevancia «favoreciendo habilidades transversales del alumnado “y donde ellos se convierten en el eje de su educación», explica el responsable de ciclo de Animaciones 3D, videojuegos y entornos interactivos del centro, Josu Cobelo.

Ventajas del e-learning

Los tres centros consultados coinciden en que la crisis del coronavirus está generando «una oportunidad de cara a aprender nuevos formatos de enseñanza que requieres de destrezas complementarias y que, en ciertos casos, podrían aportar un elemento de riqueza añadida, además de complementar y reforzar lo que ya hacíamos», destacan desde DigiPen Bilbao.

Esto es debido a que las formación online ofrece mayor flexibilización en el proceso de aprendizaje, favorece la autonomía del alumnado pero le obliga a ser activo y a organizar su tiempo de manera óptima. En el caso del profesorado, los sistemas de e-learning requieren de mayor inversión en tiempo, dedicación y esfuerzo para la elaboración de la materia; especialmente si se quiere sacar provecho de todas las posibilidades que ofrecen, a la par de ser lo suficientemente atractivas como para mantener la atención del alumnado.

Incertidumbre para el próximo curso

En una reciente entrevista a la ministra de Educación, Isabel Celaá, esta aseguraba que están preparando la organización de la vuelta de las aulas en septiembre –el día lo fijan las comunidades autónomas– cumpliendo las medidas de distanciamiento dictadas por las autoridades sanitarias para evitar contagios por coronavirus. A falta de vacuna, la responsable de la cartera de Educación proponía abrir los centros educativos a la mitad de su capacidad, obligando a que parte del alumnado trabaje presencialmente y otra de manera telemática.

Como no podría ser de otra manera, los centros educativos vascos y navarros están muy atentos y en estrecho contacto con los departamentos de Educación de sus respectivas comunidades autónomas para conocer la aplicación de estas y otras medidas de cara al próximo curso. «Buscamos poder trasladar tanto al alumnado como a los familiares todas las novedades que nos atañe como centro educativo. Queremos que estén al corriente de todo, ya no solo a los estudiantes actuales, sino con aquellos que buscan matricularse para el curso académico 2019-2020», ha explicado la responsable de comunicación de Creanavarra, Maialen Ruiz.

A falta de concreción y ante la incertidumbre generada por la crisis y las consecuencias de la pandemia, parece ser que el e-learning ha llegado para implantarse en los centros educativos, generando nuevos formatos de enseñanza complementarios a los que se estaban aplicando.